En sus versos el poeta Wojtyla nos dice qué es lo que ama, cuál es el núcleo de su experiencia, de esa experiencia de un hombre abrazado y trasformado por la gracia de la Pascua.
Juan Pablo II es una de las personalidades que pasarán a la historia de este siglo xx maravilloso y atormentado. Y lo es no sólo como la más alta y prestigiosa instancia moral de la Humanidad sino como sencillo y excepcional ser humano.