Este libro es un estudio de la teología que emana de los escritos y de la acción de la santa de Ávila, doctora de la Iglesia en el que el autor muestra, con una visión cercana y pedagógica, una mujer irrepetible.
Walter Brueggemann propone la metáfora del juicio ante un tribunal para presentar el contenido teológico del Antiguo Testamento como una serie de afirmaciones a favor de Yahvé, el Dios de Israel.
Este libro es un clásico.Tiene algo de descubrimiento y algo de reposo; invita a repetidas lecturas, a la reflexión sosegada y sobre todo a volver al texto bíblico para descubrir en él nuevas riquezas…tiene mucho de auténtica meditación…